CENTRADA EN LOS PROCESOS
Teoria de la equidad de
Adams
Basada en la comparación que los individuos hacen entre su situación (en
términos de los aportes que hace y los beneficios que recibe) y la de otras
personas o grupos que se toman como referencia.
En el seno de una organización, cada individuo realiza ciertos Aportes
en su trabajo (conocimientos, experiencia, tiempo, esfuerzo, dedicación,
entusiasmo…) y percibe un conjunto de Resultados (salario, otros beneficios
socioeconómicos, prestigio, estima, afecto…).
Los individuos tienden a comparar los resultados y aportes propios con
los resultados y aportes de otras personas o grupos de referencia.
El resultado de la comparación puede presentarse de tres formas
distintas:
• Hay sensación de equidad, pues la relación entre los
resultados y los aportes propios es equivalente a la relación entres resultados
y aportes del referente. En tal situación el individuo se siente motivado hacia
una conducta de elevado desempeño.
• Hay sensación de inequidad negativa, pues se siente
sub-retribuido, ya que sus recompensas son menores que las de los demás con el
mismo rendimiento. En tal caso, el individuo ve disminuida su motivación y
desarrolla conductas compensatorias (por lo general disminuyendo sus aportes o
incrementando sus resultados por cualquier vía).
• Por último, sensación de inequidad positiva,
el individuo observa un resultado injusto pero favorable para él. Puede
desarrollar cierto sentimiento de culpa e igualmente asume conductas para
restablecer la equidad (por lo general, incrementando sus aportes o
disminuyendo sus resultados).
Teoria de las expectativas de Vroom
la teoría
de las expectativas dice que un empleado se motiva para ejercer un
alto nivel de esfuerzo cuando cree que ese esfuerzo llevará a una buena
evaluación de su desempeño; una buena evaluación dará lugar a recompensas
organizacionales (bonos, incrementos de salario o ascensos); y las recompensas
satisfarán las metas personales del empleado.
Esta teoría se enfoca en tres relaciones:
-
Relación
esfuerzo-desempeño. Probabilidad que percibe un individuo de que
ejercer una cantidad determinada de esfuerzo llevará al desempeño.
-
Relación
desempeño-recompensa. El grado hasta el cual el individuo cree que
desempeñarse a un nivel determinado lo conducirá al logro de un resultado
deseado.
-
Relación recompensa-metas
personales. El grado hasta el cual las recompensas
organizacionales satisfacen las metas o necesidades personales, y lo atractivas
que son esas posibles recompensas para la persona.
Teoria de esfuerzo de Skinner
La
teoría de reforzamiento de B.F. Skinner sostiene que para la motivación de los
empleados no es necesario ni entender sus necesidades, como proponen las
teorías del contenido de la motivación, ni tampoco entender las razones por las
cuales los empleados eligen satisfacerlas, tal como proponen las teorías del
proceso de la motivación.
En cambio, Skinner propone que el
administrador solo necesita entender la relación entre las conductas y sus
consecuencias para poder crear condiciones de trabajo que alienten las
conductas deseables y desalientes las indeseables. El comportamiento se aprende
mediante sus consecuencias positivas o negativas.
Tipos de reforzamiento:
Positivo – por medio de elogios a las mejoras
y conductas que se desea alentar.
Negativo o evitaciòn – establecimiento de
reglas que el empleado busca cumplir para evitar una reprimenda.
Extinción – se elimina el reforzamiento
positivo, es decir, el empleado pierde un beneficio y elogio por buen resultado
o conducta
Castigo – el comportamiento indeseado genera
una consecuencia como acción disciplinaria, advertencia formal al empleado,
multa o despido.
Teoria de establecimiento de metas
Supone que las intenciones de trabajar para
conseguir un determinado objetivo es la primera fuerza motivadora del esfuerzo
laboral y determina el esfuerzo desarrollado para la realización de tareas. La
investigación a partir del modelo ha permitido formular conclusiones relevantes
para la motivación del comportamiento en el contexto organizacional.
-
El establecimiento formal de objetivos aumenta el
nivel de ejecución en relación con las situaciones en las que no se ofrecen
objetivos claros, cuanto más específicos son esos objetivos más eficaces
resultan para motivar el comportamiento. Son poco adecuados los objetivos de
tipo general.
-
Otro factor contribuye a la eficacia y al
rendimiento es la participación de los trabajadores, que han de efectuar las
tareas, en el establecimiento de los objetivos que se han de alcanzar.
Participación que incrementa la calidad y la cantidad del rendimiento.
Los resultados de diversas identificaciones
señalan, además, que los objetivos difíciles si son aceptados por el sujeto que
ha de trabajar para conseguirlos conducen a mejores resultados de ejecución que
los objetivos más fáciles. Se cumple incluso en los casos en que los objetivos
establecidos son tan altos que nadie logra alcanzarlos plenamente.
Los efectos de las recompensas parecen estar
mediados por cambios en los propios objetivos, lo mismo ocurre con otros
factores como el conocimiento de los resultados o las influencias y presiones
sociales.
Cuando incentivos como el dinero o el conocimiento
de los resultados, cambian la actuación, también cambian los objetivos y las
intenciones, pero cuando se controlan las diferencias de intención, los
incentivos no tienen ningún efecto.
MOTIVACIÓN EXTRÍNSECA
E INTRÍNSECA
Esta distinción se plantea en función:
1) del tipo de fuente motivadora de
los objetivos, recompensas o incentivos, y
2) del tipo de locus de control del
sujeto sobre ella.
La
motivación extrínseca está controlada por recompensas o incentivos que
son independientes de la propia realización, y está bajo el control de otras
personas. Nos impulsa a realizar determinadas tareas porque así podemos cubrir
una serie de necesidades mediante las compensaciones que recibimos a cambio.
La motivación intrínseca se basa
en la propia actividad,
y cae bajo el control del propio sujeto
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